Entradas

El Tiro por la Culata

Imagen
Luego de un largo tiempo de haber visto la película “La Naranja Mecánica”, dirigida por Stanley Kubrick, el director de cine yanqui que también dirigió Inteligencia Artificial y Ojos Bien Cerrados, donde se la veía a Nicole Kidman en terlipes, junto a su marido en ese momento que era Tom Cruise, me topé con el autor del libro: Anthony Burgess, un británico nacido en Manchester que fue miembro del ejército a quien se le ocurrió semejante obra maestra a raíz de un episodio real después de la Segunda Guerra Mundial o durante, no recuerdo bien. El caso es el siguiente: Burguess iba caminando por la calle con su pareja embarazada y son interceptados por cuatro marines norteamericanos desertores del ejército durante uno de los llamados “oscurecimiento” de esa época. Dicho suceso consistía en dejar a oscuras las calles de la ciudad de Londres. Estos cuatro sujetos golpearon, robaron y violaron a su mujer, provocándole el aborto. Sin perjuicio de ello, Burguess, nacido en Manchester en...

La Humanidad

Imagen
Me tocó el término “humanidad” para empezar a esbozar algo acerca de eso. Algo tan abarcativo, abstracto y concreto. La humanidad es lo humano, el hombre y la mujer, para ser aún más. abarcativos sin tanta exclusión. Nosotros y ellos. Y ahí está la primera dicotomía que plantea el término. Porque cuando se dice término estamos ahondando en una palabra. Definir la humanidad no es tarea fácil. Definir no es tarea fácil. Enseguida intentamos encasillar y clasificar. Porque estamos presto a ello. “La humanidad es todo aquello que resulta racional”, nos decían las maestras. Eso define al hombre. Vaya reduccionismo. Pero es una manera de encararlo. Sin pensar en sus pasiones, miedos, angustias, miserias, que también nos hace humanos. Quienes incurren en esas “debilidades del espíritu”, como nos suelen querer hacer creer las doctrinas ortodoxas iluministas, nos imbuimos en un evitar todo lo atinente   a la cuestión sentimental, sin más ojos que para la fría razón. Quedamos rengos d...

Día del periodista

Imagen
Esencia. Qué palabra que se va perdiendo con el paso de los años. Se va desfigurando cuando aparece el maldito dinero, el vil metal. En pos de ganancias más acumuladas, se va perdiendo el foco sobre la pureza de las actividades, haciendo que las mismas muten en virtud de lo más cómodo que es alcanzar una tremenda calidad de vida, sacrificando la calidad del hacer. En el día del periodista he visto tremendos discursos sobre la libertad de prensa y el periodismo independiente y la duda acerca de la existencia de ambas utopías se hace cada vez más fuerte en virtud del método cartesiano. Me pregunto yo: ¿existe la tan anhelada libertad de expresión cuando se condena a una persona por sus dichos, por más aberrantes que sean? Existe la independencia en el periodismo cuando las empresas periodísticas dependen a 100% de los auspiciantes que le dan vida al medio? Cada vez Descartes se me hace más gigante. Me lo imagino en una gigantografía como acto del periodismo independiente. Un...

Apología del colectivo

Imagen
Consolidar un grupo no es tarea fácil. Cada uno con sus cosas. Con miserias y pobrezas de espíritu, con sus mambos y locuras. Cuando pasa a ser demasiado fuerte esa cuestión ese grupo se rompe y estalla en diez mil pedazos de egos que metamorfosean en soledades individualizadas hacia el propio yo. El yoísmo entra a gobernar la naturaleza de espíritu y entramos en contacto con nuestro ser más interior. Nos empezamos a buscar. Aquello que perdimos en esa masa amorfa de lo colectivo, que tomó el poder de nuestra conciencia, haciéndonos inconscientes de nuestras potencialidades individuales, y aun subestimándonos y hasta humillándonos, en los peores casos. Los casos en que se basa esta humilde teoría son abundantes. Por eso es menester pasar por alto sus denominaciones, para no caer en lo innumerable. Pero no significa que aquello de lo colectivo signifique el apocalipsis. Todo lo contrario: es muy loable aquellos quienes logran tremendas hazañas grupales, desde todo punto de v...

Cierre de Ciclo

Imagen
Se va cerrando un ciclo en la vida de este eskritor en el que he intentado, innumerables veces, ser lo más sincero posible, hasta el punto del ridículo. Ya lo van a ver plasmado en papel y pinta, bajo el formato de libro. Si hay algo que no tiene que perder el escritor es la sinceridad de las entrañas. Lo que sale de su más profundo ser hacia el exterior, sus penas, sus alegrías, sus tristezas, sus angustias, sus incomodidades que incomodan a los demás, sus vacilaciones que hace dudar al resto. Porque si no estamos para molestar, para qué estamos? Para decir que está todo bien bajo el statu quo dominante? La facilidad del que expresa y no molesta. El conformismo cuasi idiota de quien está relajado y todo le resbala. Pero de niño me han enseñado a que la realidad no me resbale y me afecte. Quizás en demasía. Cada uno no elige cómo le tiene que afectar el dolor ajeno. Simplemente lo sentís como una cachetada en la propia mejilla, cuando en realidad nunca te pegaron, sino que le pegar...

Quedamos los que puedan sonreir

Imagen
Lo embargaba una especie de cosquilleo mental que le daba risa en pleno velorio. Lo juzgaban los demás porque no se tomaba nada en serio. La seriedad era para él una especie de careta que se ponía la gente para disimular la risa que le daba la hipocresía y la ridiculez de la vida de tener que aparentar cosas que no son en realidad, o que al menos están vistas como rituales absolutos y no son nada más que repeticiones y repeticiones idiotas de gente que se enceguece con la seguridad de lo continuo y repetitivo. Sin embargo, él no quería ser igual que el resto. Porque el resto no hacía más que sumar una caterva de ejemplos para los que era fácil refutar con un contraejempl real y necesario, en el momento justo, en el momento oportuno, a raíz de la facultad que tenía de observar todo y comparar. Las observaciones lo llevaban a hacer las más disímiles comparaciones y podía sacar semejanzas y diferencias entre dos asuntos que no tenían nada que ver el uno con el otro y a la vez eran tan i...

LOS PADRES TAMBIÉN LLORAN

Jugando con las niñas y mirando el monitor sonriendo me doy cuenta de lo estúpido que fui al pensar que no podía ser padre y dedicarme a lo que más amaba a la vez, la música, los libros, escribir, tocar la viola y demás. La alegría inmensa que me embarga da cuenta de un objetivo que se está por cumplir, que es la publicación del primer libro del este eskritor que se digna en volcar sus estupideces en una pantalla y creer que aunque poca gente las lea, pensando que a nadie le interesa, no deja de constituir un logro que hace mucho que vengo masticando sobriamente, día a día, palmo a palmo, libro a libro, frase a frase. Lentamente, como si fuera una vil venganza contra mí mismo, contra mis imposibilidades y mis auto condicionamientos, de decir que nunca lo voy a hacer y quedar en veremos, en un veremos eterno. Qué puedo decir. Respetar los puntos y las comas no hace más que emprolijar los sentimientos que fluyen y que no se fijan en el abecedario, ni en las cuestiones formales de...