viernes, 25 de marzo de 2011

ESQUIROLES

Y nuevamente me decido a rellenar las páginas que hablan de lo que más hago: laburar.
Críticamente, el proceso de trabajo consiste elaboración sucinta de estructuras que permitan una mayor descongestión de trabajo. Esto es válido a los fines de trabajar más cualitativamente que cuantitativamente. Porque cuando se trabaje en serie, se piensa menos, que es lo que quiere lograr el sistema fordista y taylorista de producción. Que no se piense y que el trabajador se asemeje cada vez más a una máquina (no tiene necesidades fisiológicas, no piensa, no siente; simplemente, produce)
He aquí un ejemplo de la grosería que acabo de escribir. Pero más grosera fue la realidad con los trabajadores del supermercado Disco a quienes obligaron a usar pañales para no levantarse para ir al baño e interrumpir su trabajo. Cuánta inhumanidad cabe en algo tan inexorable y humano como el arte de las descargas del cuerpo. Tan natural en la anatomía humana. A lo mejor me olvidaba que un dueño de algún medio de producción no tenía ganas de cagar o mear, disculpando lo escatológico de la cuestión. Pero más escatológica es la existencia de la persona que quiere contradecir la naturaleza de un cuerpo humano.
A los hacedores de esta idea les propongo la utilización de pañales mientras burocratizan sus escritorios con cuentas plagadas de plusvalía explotadora. Que no se pueden levantar para ir al baño. ¿ qué tal si un día le decimos a los trabajadores de algún lugar que tienen la posibilidad de crear una norma que incumbe una directiva respecto de su jefe?
Se sabe que desde las jefaturas se generan conflictos entre los trabajadores a los fines maquiavélicos del divide y reinarás. Toda junta entre trabajadores es peligrosa a los fines patronales.
La cuestión radica en que se siguen juntando los trabajadores y cuando sale el tema de la jefatura y de críticas al patrón, siempre algún buche infiltrado que va y le cuenta todo al señor patrón a los fines de sus propios beneficios. El patrón toma cartas en el asunto y se pudre la momia. El esquirol termina beneficiándose con algún que otro privilegio y es el niño mimado de la patronal; lo que no hace consciente este imbécil es que a la hora de la reducción de personal, no hay buchón que valga ni patrón que se interese en peón alguno. Caen todos en la misma bolsa. Bajo coacciones, amenazas e infiltrados como el esquirol precedente, se inhibe todo atisbo de agrupación y organización de intereses entre los trabajadores para hacer valer los derechos frente al patrón.
Sin perjuicio de ello, se han logrado convenios colectivos de trabajo gracias a las luchas de los gremios que transan también con los patrones solapadamente, pero consiguen ciertos beneficios. El derecho protector del trabajador en el 14 bis de la Constitución es meramente operativo. O debería serlo.
He aquí la tremenda e histórica figura del chupaculos que abundan en todos los trabajos. Les brindo un hermoso repudio con este humilde esbozo. Para ellos, mi más estimado “váyanse a la concha de la lora”. Perdón la bocasucia, pero lo que sale de adentro es bien genuino. Más claro, échenle agua.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuánto enojo!! No creo que ese enojo castigue a los patrones de nadie. Lo mejor es subir lo más alto posible en la pirámide para poder manejar los cambios.La energía hay que ponerla ahí, en el crecimiento de cada uno de nosotros. Y , obviamente, mantener la pureza en la la cima, que no es lo que se ve con frecuencia.Decían en una oración los acadios : "Mi bien será el peor castigo para el que gritó en mi contra", y creo que de eso se trata, avanzar sin que importen los palos en la rueda.-(No hay nada que no pueda cambiarse: si podés mirar, ve. Si puedes ver, repara, dijo Saramago...Ma.-

Anónimo dijo...

Piedra libre!!!!!!!!!!!!!!!!! digo quien es cada uno???? jeje besitos yesi

castro a dijo...

muy bien ye. te felicito. y para mi viejita que lee cada espacio vacio que lleno y lo completa con una prosa mucho mas rica que yo agradezco las palabras de mi gente. y si vieja, es bronca, pero sin perder la espranza. es una catarsis que despeja para seguir adelante. acordate del tema de l mas negra, sigamos firmes y ahí estaremos hasta la victoria.

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