jueves, 2 de febrero de 2012

SI RENE VIVIERA

Según cuenta la historia, San Martín y Bolívar se encontraron en Guayaquil fundiéndose en un abrazo latinoamericano. Ese fue el símbolo de la liberación de América del yugo español y el principio de la construcción de un continente bajo la misma política emancipadora del yugo externo.
Algunas corrientes de la historia inventan una cierta enemistad de ambos próceres que los llaman así para deshumanizarlos y otras corrientes afirman que nunca estuvieron enemistados. Sí hubo un desacuerdo con una cuestión atinente a la anexión de Guayaquil a la Gran Colombia, que era lo que quería Bolívar mientras que San Martín le quería preguntar al pueblo si quería la emancipación, o su anexión a Colombia o a Perú, ya que gran parte de la población guayaquileña se iba a educar a los claustros universitarios de Lima.
Pero siempre hay algunas correntadas de ignorancia erudita que se sigue empeñando en separar a Latinoamérica, dejándola bien dividida en manos de intereses foráneos. Son intelectuales financiados por el establishment, cuyas teorías son bien funcionales a dichos intereses.
Pero hay más. Hay miles de análisis acerca de la figura sanmartiniana; incluso existe un instituto de estudios sanmartinianos que le hacen honor a este personaje de la historia. Mucho de los cuales se empeñaron de deshumanizarlo en virtud de mostrar a un ser extraterrestre que ni siquiera tenía necesidades fisiológicas. Pero más allá de ello, existen diversos análisis que sí los muestran como a un ser humano de carne y hueso que orina y defeca, disculpando lo escatológico de la expresión; y uno  de ellos es el que hizo el Dr. René Favaloro que , dicho sea de paso, estuvo compitiendo con su analizado en un programa en el que la gente votaba por qué figura nacional nos identificaba más al Gen Argentino. San Martín le ganó a Favaloro, pero esto no viene al caso.
“…A muchos les parecerá una utopía delirante; sin embargo, ha comenzado en el mundo la etapa de la desmilitarización, incluyendo no solamente las sofisticadas armas nucleares, sino también las así llamadas convencionales. Los países latinoamericanos tienen la obligación de sumarse al esfuerzo mundial. La disminución del gasto militar permitiría incrementar principalmente los fondos en educación, entendiendo de una vez y para siempre que la mejoría de nuestra educación es la base fundamental para el desarrollo de nuestros países…
“…todos debemos contribuir y luchar para que el sueño de los libertadores se vea realizado. Quizá como lo quería San Martín, la sede de la futura Federación debería estar en Guayaquil donde se decidió la unión de los dos ejércitos libertadores que en Junín y Ayacucho terminaron con el absolutismo español.”
Favaloro no fue historiador. Fue médico. Pero su análisis de una figura importante como fue San Martín no tiene nada que envidiar al análisis de muchos historiadores que no parecen tal. San Martín fue una figura importante. Favaloro lo fue también. Y esta reseña que está citada más arriba es el final de su libro “Memorias de Guayaquil” .
Esta cita nos da la pauta de lo que el inventor del By Pass sentía por latinoamérica. Creo que se congraciaba con el pensamiento de San Martín desde ese punto de vista. Y también desde la falta de interés que presentó el gobierno de turno que, paradójicamente, acompañó a estos dos ejemplares de seres. Por un lado, un San Martín que desobedece órdenes de abandonar el frente de lucha, de parte de un gobierno abiertamente oligárquico, cuando el libertador estaba en contra de todos los honores, de la esclavitud  y a favor de las garantías individuales y de un espíritu libre y igualitario aunque ostentaba un espíritu monárquico, a diferencia de Bolívar que creía más en la república; por otro lado, René Favaloro que fue desoído por el gobierno inepto de Fernando De la Rúa que no sabía como hacer para apagar el incendio de una década de opulencia menemista y se fue en helicóptero por la terreza de la Rosada.
Dos figuras. Dos grandes. Dos polémicos. Coincidencias de la historia.


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