viernes, 18 de febrero de 2011

EL DISCONFORME

“Cuatro alfajores, 2 pesos”, pasa y aturde un vendedor ambulante en el tren que recién sale de Moreno a Buenos Aires. Gente cansada, ojerosa, que duerme poco. Un poco de mugre. Un barbudo enfrente con una tristeza de psicólogo freudiano en la cara.
Un panorama de resignación. Algunos duermen para olvidar. Algunos leen para pasar más rápido el viaje. Algunos observan a otros. Algunos escriben.
Acabo de leer uno de los capítulos del libro de John Reed, Diez días que conmovieron al mundo. Me pregunto por qué ese pueblo ruso tuvo tantos huevos y tanta dignidad para ponerle fin a la miseria, poniendo en riesgo sus valiosas vidas, hasta perderlas. Tan valiosas como cualquier vida de cualquier ser humano.
Acá todo es resignación. Está bien: son distintas épocas. Pero no hay fuerza ni siquiera para reclamar lo injusto. Todos comidos por los espejitos de colores de una empresa de celular, ensimismados en sí mismos. Un sistema perverso que hace que te canses de reclamar, que te pierdas entre los papeles de una burocracia ancestral, eterna, el reclamo con cara de expediente, que de expeditivo no tiene ni la primera ni la última foja. La burocracia siempre estúpida, nunca organizada, la mentira sistemática, el engaño a ultranza, la nunca sana competencia, la división del trabajo que supimos adoptar y nunca adaptar, todo inmerso en lugares donde reclamar y hacer valer los derechos es símbolo de rebeldía y está imbuido de connotación negativa, de maricón que no se sabe adaptar, y que en épocas tenebrosas fue teñido de sangre bajo el mote de subversivo, zurdo, Che Guevara, hippie, drogadicto, y puto, diría el personaje del  policía que enfrenta al rock.
En fin, este sistema se encarga de que tengamos la mente ocupada en el fútbol (hermoso deporte, por otro lado, jugado a lo latinoamericano, sin pizarras europeas), el hedonismo, los placeres y otro sinfín de entretenimientos que nos despolitizan, nos desocializan, nos deseconomizan, nos alejan de otros  a quienes vemos nuestros propios enemigos por más que estemos con idénticas miserias.
La mirada al ombligo es clave para el funcionamiento de esto. Divide y reinarás, auguraba Maquiavelo en El Príncipe, libro de cabecera de Carlos Saúl I. Y con ese criterio dividió todo. Pero no repartió nada. La devaluación encubierta que terminó en las desgracias del 2001. Y todavía algunos piensan con añoranza en el 1 a 1. Sin palabras. Sin perjuicio de ello, o con el mismo, este filósofo político tenía razón cuando vaticinaba que el hombre llora más la pérdida de una fortuna que la muerte de su propio padre. La praxis de esta filosofía es fácilmente comprobable empíricamente en una sucesión. Aves de rapiña si las hay.
Es una locura. Pero es así, dirían los conformistas. Aunque si queremos, podemos que sea mejor. Dirían los disconformes con sangre en las venas. Y transformar esa resignación en bronca y en dar vuelta todo. Y que la tortilla se vuelva…
Porque ¿hasta cuando? No sé. Pero qué bueno estaría que un buen día se despierte el bichito ése que te indica dónde está la verdadera libertad, la genuina. Y que con el dolor que implica un cambio, se de en las entrañas de cada sufrido en estas tierras. Los rusos la hicieron hace casi cien años. Son otras épocas, diría un conformista; pero son las mismas injusticias, diría un disconforme.-    

jueves, 17 de febrero de 2011

PUEBLOS CANSADOS DE LAS INJUSTICIAS SOCIALES

Diez días que conmovieron al mundo, John Reed. Un autor norteamericano que estuvo en la histórica toma del poder en la Rusia de 1917. Se republicó por el sello editorial Gallo Rojo y hoy se puede ver en las librerías de todo el país. ¡Qué loco! ¿No? Decir que un libro con un tema a tratar como este, tan controvertido, está vendiéndose en el año 2009, cuando aún dicen que cayó el comunismo y que ganó el capitalismo, uando la actual hegemonía mundial que está absorbiendo hasta al mismo Estados Unidos, es comunista: se llama China, mal que les pese a algunos espíritus occidentales y cristianos. ¿Por eso habrá tanta bronca con los chinos? No sé. El tema es que ejercen hegemonía mundial porque invadieron todos los mercados del mundo, abriéndose al mundo y ejerciendo políticamente un comunismo maoísta. Pero, en fin, el comunismo no cayó con la demolición de una pared. Eso es lo que quieren vender ideológicamente los medios capitalistas del mundo en un mundo dominado paradójicamente por el comunismo.
El prólogo de este libro, realizado por sus editores ( cuyo nombre es Antídoto), es de color rojo y negro, colores que son símbolo de la revolución. Tiene una serie de libros que hablan de Trotsky, Marx, Luxemburgo y otros que dan un antídoto para quienes piensan que la lucha de clases no existe más.
Es cierto que no se da con el calibre en que nuestro amigo Marx lo relataba. Pero muchas cosas pasaron como él vaticinó. Y como el mismo Kafka lo metamorfoseó con su cucaracha gigante. Y hoy no tenemos una revolución armada a la vuelta de la esquina, pero hay ciertas cuestiones que provocan estallidos sociales en diferentes focos de este hermoso mundo. Estas revueltas nos muestran las falencias de un sistema que no está pensado para todos. Y los que están afuera quieren entrar y  los que están adentro, quieren conservarse en la lata de su realidad a costa de transformarse en el lobo de su propia especie, citando de refilón a Hobbes.
En Diez días que conmovieron al mundo, el autor muestra cómo un pueblo organizado en los famosos Soviets de campesinos y obreros tomaron el poder, cansados de la guerra, el hambre, el frío, despotismos zaristas y sus privilegios;  sólo un pueblo digno puede tomar semejante decisión de dejar todo y unirse  a sus pares sufrientes para derrocar al gobierno provisional reformista de Alexander Kerensky. Esta es la historia. La historia roja y negra. Nada que ver con ñuls, diría el negro Fontanarrosa. Y la historia de tantos pueblos cansados de las injusticias sociales. 31/8/09.

miércoles, 16 de febrero de 2011

LA CIUDAD DE DON PIRULERO

Y acá estoy de vacaciones. Qué embole. Y, por otra parte, qué bueno que es estar al pedo. Lo que noto es demasiada envidia aveces. Envidia foránea. De la jodida. Algunas personas en esta ciudad son envidiosas. Si a alguien le va relativamente bien ya lo miran con ojos raros. No por nada la gente que triunfa afuera  es mal vista o no muy querida, aveces. Le sacan el cuero.
En fin, las vacaciones que me permite un trabajo. Mes y medio. De los que me ven, la mayoría me cagan a puteadas. Me odian porque tengo extensas vacaciones. Yo me empiezo a cuestionar lo genuino de ese sentimiento de amor de esa persona hacia mí. ¿No era que me apreciaban? ¿no tendrían que estar contentos de que a un ser querido le va bien y que tiene la fortuna de gozar de un mes y medio de vacaciones? ¿no tendrían que estar contentos como lo estaría yo por ellos si les pasara?. Si a alguien que uno quiere tiene un beneficio cualquiera ¿no lo alegra a uno?
Bueno no. Acá todo es al revés. Nada el pájaro y vuela el pez. Si a alguien le va bien hay que odiarlo, cuando no hundirlo; hacer que la vida le duela como le dolió a Cristo. Llevar una cruz en el pecho, clavada, por el sólo hecho de existir. De venir al mundo. Porque El o el o Hel sufrió por nosotros todos. Ahora, cual si fuera un karma, todos tenemos que sufrir por “Él”. Y si, con un esfuezo sobrehumano, uno trata de sentirse lo mejor que puede,de estar contento simplemente con lo que tiene, de esbozar una sonrisa aunque todo esté mal, el otro lo mira con desconfianza, piensa que es un “cabeza fresca”, que no le importa nada. Si hay algo que dijo el pecador por ser comunista Silvio Rodríguez, “quedamos los que puedan sonreír, en medio de la muerte, en plena luz” en Al final de este viaje. Pero al tipo loco que sonríe en medio de la desgracia sí le importa. Cosas más sublimes quizás. Está muy lejos de hacerse problemas que vienen de catarsis reprimidas tales como que detrás de una muerte que fue bien llorada se esconde el llanto de la imposibilidad de adquirir el último modelo de zapatillas Nike con aire en las rodillas a través de un mecanismo que va por dentro de la sangre humana y que cuesta una tranfusión o una parte del corazón, si es donde despierta la aorta, mejor. Tampoco se preocupa por tener ese perfume que te lo ponés y dura hasta el cajón. Que te van a visitar ya muerte y se huele el Paco Rabanne que te pusieron en tu primera comunión; tampoco se preocupa si el vecino la tiene más grande : si, lo que sea, la ventana , la moto, la uña, etc.
En definitiva, no se fija en la desgastante lucha de ver quién la tiene más larga. Simplemente, vive. Y vivir simplemente cada vez se torna más compleja a la falta de personalidad de las miradas de los demás que tienen tiempo para observar al de al lado que no cumple con sus expectativas.
¿Será incapacidad del resto de vivir un poco más relajados o despreocupación de este Carlos al que se le hace difícil ser feliz y hace todo lo posible con la simple valoración de lo que tiene sin tener que lamerle los calcetines a algún que otro jerarca.
En fin, bienvenido a una ciudad que de lejos se extraña. Donde la mirada de los otros prevalece sobre lo auténtico. Sobre el auténtico bienestar de uno mismo. Donde el qué dirán tiene un papel preponderante. Donde se impone una religión y donde “cada cual, cada cual atiende su juego, y el que no y el que no una prenda tendrá”.
Por suerte, se avizoran tiempos mejores. Tengo una mínima esperanza que creí perdida. Vamos Mercedes, todavía, diría un grande desde el cielo, el gran Lorusso.

domingo, 13 de febrero de 2011

ANTON PIRULERO

Si viejo si. La ciudad del Antón pirulero es también mercedes, cochico, salta y todas las ciudades y países y regiones que forman parte de un sistema que brega por la incipiente división del trabajo que generó un día la revolución industrial y el dueño de los medios de producción que se apropió de la fuerza de trabajo que si no se adaptaba a esta régimen perverso y absurdo era devorado él y su familia por un monstruo que viene masacrando gente día a día desde que existe el ser humano: el hambre.
No sólo les pasa a los médicos también pasa en todas las profesiones donde mirar la condición humana es contradecir las reglas del mercado y de una política económica que le da la entidad de tal.
Este tan estúpido juego que nos enseñaron desde que somos chiquitos, sin saber lo que realmente significaba, es la estúpida tendencia y afán de cuidarse el culo y mirar lo que cada uno hace sin mirar si el de al lado necesita una mano. Que es un fiel reflejo de lo que ocurre socialmente. Lo lúdico también es reflejo de lo que somos como seres humanos (Gran Hermano da gran fe de ello).


sábado, 12 de febrero de 2011

PARECE MENTIRA. ESCRIBIR LIBERA

Parece mentira. Pero escribir larga penas, angustias, miedos que vamos acumulando en el día. Angustia de existir o existencia angustiante. Angustia existencial, quizá. No sé. La catarsis química que provoca ver esos pensamientos volcados en una hoja de papel que se transforma en reliquia, en tesoro, en registro de una realidad circundante que nos rodea y nos enrieda(no se si se escribe asi y me da fiaca fijarme, me entienden no?). La cuestión es que esta realidad nos abraza, nos caga a trompadas aveces y nos deja ahí, tirados, nublados, embotados, estúpidos hasta que logramos hilar pensamiento con pensamiento y darle una forma. Lo que se llama la “lectura” que hacemos de esa realidad. Distinta, casi siempre de la lectura de otros. Darle forma también a lo que sentimos y pensamos y vivimos y arrastramos de siglos y siglos de conquista absurda, desde que somos indios o aborígenes o nativos. Lo importante es sacar el diablo afuera, dijo la bersuit y acá estamos para eso.
Henos aquí haciendo fuego, tierra, aire, luz y vida. Lo que pensamos, gracias a ese arte que es la escritura que, desde tiempos inmemoriales escribíamos en las paredes. Así nos comunicábamos; con una piedra, tallábamos árboles y rocas.
Pero escribir es también un acto de reflexión donde el tiempo pasa y las cosas quedan. Todo lo que llevamos dentro queda plasmado y nos sentimos más livianos, más libres, más aun para despegar y volar un rato, que de vez en cuando no viene mal ver todo de arriba para dimensionar cuáles son los verdaderos problemas y no estrellarnos con el primer cascarudo que se nos cruce.
Por lo cual la escritura nos ayuda a despegar, a plasmar en un día descocado a otra persona leer lo que nosotros fuimos y que a esa persona también le pasa. Por lo tanto, escribir es compartir. Parece mentira, pero escribir libera angustias y pesos presos en nuestro interior.

miércoles, 9 de febrero de 2011

¡CHE, CRISTO!

Estoy leyendo un poco de prisa las aventuras de un niño llamado Jesucristo. Raro en mí. En general, elijo otro tipo de lecturas. Pero lentamente mi cabeza (o lo que queda de ella) va construyendo su historia. Nada más ni nada menos que de la mano de Él, escribiría la iglesia, Iglesia o Higlezia. No importa.
Personaje histórico que dejó atónita a gran parte de la humanidad. Más aún, parte de esa humanidad lo sigue hasta el día de la fecha.
¿Qué grosso el tipo no? Algunas lo comparan con el Che Guevara, por su preocupación social por los enfermos (el Che era médico, después de todo) y por los pobres (peleó por la igualdad social). Si hay alguna coincidencia entre Cristo y el Che, además de aquello, es que ambos nacieron en tierras casuales. O sea, las familias que engendraron estos dos sujetos, personajes de la historia, justo pasaban por el lugar donde nacieron los futuros mitos en la ignorancia de que con ellos advenía el registro de la historia.
Cristo nació en Belén. Porque José y María se dirigían hacia allí para cumplir con un censo poblacional. El Che nace en Rosario luego del fracaso empresarial que tuvo su padre. Quizá esta vida dinámica lo haya llevado al Che a ser un cosmopolita en potencia, al igual que a Cristo. Ambos impulsados por la curiosidad que ostentan los grandes de la historia.
Pero aún así. Hay ciertas aristas en la historia de este personaje que me gustaría destacar: en su génesis, parece ser  que fue un ángel vestido de mendigo quien asomó para decirle a María, su madre, que estaba encinta. José, su padre, moría de rabia y celos cuando se percató de que María había hablado con un hombre. Es más, le mandó matones para averiguar lo que había hablado. Áspero carpintero el muchacho.
La peligrosa relación que surge de la lectura de los textos bíblicos  en lo atinente a la maldad de la mujer callada, sumisa, que guardaba un diablo adentro; “sobre todo de las más inocentes”.
Y bueno, una serie de cosas como que Jesús era negro o moro, color oculto por los textos bíblicos, como pasó con los libros que hablaban de Cabral soldado heróico y le echaban talco también para que no sea tan negro. La historia oficial. La de los ganadores. No es ninguna novedad que siempre ocultó. Lo mismo se hizo con el pobre Cristo, cuyos intermediarios se empeñan más en espantar fieles que en reclutarlos.

Arte

“Arte.
Signo
Sentir. Pensar . expresar
Suele decirse que la historia de una civilización comienza con sus signos.
Cada signo que ha creado el hombre desde el inicio de los tiempos es el reflejo más natural de su inmensa e intrínseca necesidad de comunicarse con el mundo, y la intención primera de poder exteriorizar un pensamiento.
Hacia el principio de la humanidad, este deseo de expresarse encontró su canalización más elemental a través de simples rasgos gráficos que representaban ideas. Esos trazos originales encerraban verdaderos significados. Transmitían conceptos, revelaban sentimientos, y sobre todo, manifestaban el más puro anhelo de establecer un vínculo trascendental con un semejante y ser correspondido.
Con el correr de los siglos, aquellos íconos primitivos evolucionaron de modo diverso en el seno de diferentes culturas. A un dibujo le siguió una combinación de ellos. Luego las representaciones se volvieron más abstractas y aparecieron los símbolos, que además de forma tenían sonido, y que se transformaron en palabras.
Nació la escritura y el pensamiento se hizo imagen.
Escribir es animarse a sentir. Es una invitación a pensar. Es abrir infinitas posibilidades de expresar emociones.
Es logra el maravilloso acto del contacto y la comunicación… a partir de un signo.”
Esto no es mío. Lo encontré y lo hurté de un cuaderno que me regaló ella. Para escribir y lograr a través de ese acto de amor, lo que expresan estos signos que pensaron más arriba. Gracias ye.

jueves, 3 de febrero de 2011

HISTORIA DE LA GUERRA DEL CERDO CON PILCHA DE CORDERO

Este espacio lo reservé por los 28 años que se cumplieron desde que un funesto día empezó en el país una dictadura militar. 24 de marzo de 1976. Mi hermano nació aquel año. Suerte que hoy no es uno de esos jóvenes que reclaman su identidad.  Sin embargo, todavía me queda un resto de humanidad para pensar en aquellos seres que perdieron a sus padres porque pensaban distinto. Porque querían otro orden de cosas. Porque pensaban en otra gente. O porque usaban barba y , por lo tanto, eran tipificados como “comunistas” o “subversivos”.
Los responsables de estos crímenes de lesa humanidad fueron autoamnistiados, procesados, indultados y vueltos a condenar. Además, defendidos por algunos formadores de opinión que se hacen llamar “periodistas”, difamando y construyendo infamia en una profesión-vocación-pasión tan linda comoesa. Entiendo que guardan una suerte de odio encubierto a la sociedad, al pueblo, a todo lo que se mueva en masa y que reclame por algo.
Igualmente, lograron su propósito. Los condenaron, sin embargo, dejaron a un hombre individualista, idiotizado y odiado que el neoliberalismo y el salvaje capitalismo tanto anheló.
Sin embargo, y para su intranquilidad, aún quedan las mentes , las conciencias sociales, los hombres que creen que los hombres sin distinción de ninguna especie, deben cubrir o tienen derecho a cubrir sus necesidades básicas: comer, vestirse, vivir en una vivienda digna, trabajar; en suma, vivir dignamente. Porque son hombres. Porque somos hombres.
La última dictadura se encargó de erradicar este pensamiento “de izquierda”, adulaban.
“Era una guerra”, decían. Y con ella trataban de tapar “sólo 8.000 desaparecidos” en manos del rol criminal de un Estado. 8.000, dijo Reynaldo Bignone, el último presidente de facto. Sólo 8.000. ¿Tiene sentido discutir un número cuando se sabe que hubo asesinatos a mansalva, torturas, vejaciones y humillaciones en manos del aparato paraestatal y estatal? Yo, cerraría el culo, Reynaldo.
Las cifras oficiales dan casi 30.000. Sean los que sean, no se justifican por la mera creencia de que hay una guerra. En una guerra se enfrentan dos potencias con similares condiciones. La ayuda que brindó Estados Unidos a la exterminación de las organizaciones sociales de la mano de las multinacionales como Mc Donalds, Coca cola, la General Motors, Ford y otras empresas que hoy explotan a sus hizo que no fuera una guerra.-

martes, 1 de febrero de 2011

la escondida virtual


Me entretuve más de la cuenta con los llamados juegos electrónicos. ¡Qué cosa! Esta tecnología del entretenimiento que hace pasar horas y horas sin que uno lo note. Es impresionante la capacidad de absorción de mentes y de inteligencias de estas máquinas. Fui al cyber y estaba lleno de esta especie humana de evasores de realidades que encuentran en la pc (las siglas no pertenecen al partido comunista), otro modo de desconectarse de la realidad para satisfacer necesidades físico-psíquicas en una pantalla en un sinfín de virtualidad.
Angustias, problemas o cualquier tipo de conflictos que se desee evadir, la pc es el mayor exponente a la hora de salir corriendo por un sendero donde te topás con wonder boy, tirándote hachitas.
El problema es que esto puede acarrear una computadora dependencia que nos aleja lentamente. Después, a la hora de entablar una charla, un diálogo, se generan los monosílabos estúpidos sin un hilo coherente de comunicación a falta de feedback (retroalimentación). Se genera algo así: como andas? Bien. Tres horas después: y vos?  El otro, mirando el teléfono, tres horas después, le dice: Pará que contesto el mensajito. Bien. Y así se genera una reunión de seis horas en la que no se tocó ni un puto tema. Y ni se te ocurra instalar un debate como para que a alguien se le caiga una idea. ¿Se te ocurrió?. ¡Ja! qué iluso.
La pc no es más sólo una herramienta laboral. Pasa a ser nuestra vida misma. Algunos dicen que ya nos domina. No les demos el gusto. Una pc no te puede cebar un mate, convidarte un pucho. Simplemente, contarte una pena. Espero que no. Hasta la vista, baby.

11.639 visitas al 30 de setiembre de 2017