miércoles, 22 de junio de 2016

El libro de la nueva alianza y las prioridades del hombre




Al leer la Biblia uno se da cuenta que tiene algunos pasajes medio perversos. Y otros que no tanto, que pueden despertar el amor fraternal entre los hombres.
Fue toda una revelación la aparición de aquel hombre barbudo que asesinaron a los 33 años. Sin embargo, sus discípulos se han encargado de reproducir algunas de sus palabras: una copia fiel supuestamente. Porque las copias que no convenían posteriormente a la iglesia la dejaban de reproducir. Ya existía el recorte de la realidad según intereses.
Por ejemplo. Entre los tantos silencios eclesiásticos (muertes en defensa del cruicifijo) el vientre de María Magdalena (la novia prostituta de Cristo). Lejos de ser una prostituta de la época, era quien llevaba por mal camino al nazareno. Pero a la vez era la mujer que Jesús amaba. Con quien compartía una herencia humana. Se llamaba Sara y era la hija de Jesús. Lo único que se sabe es que creció en Francia.
Uno de los tantos pasajes perversos de la Biblia es cuando Jesús le habla a una congregación humana y les decía que antes de cometer adulterio habrá que arrancarse los miembros que desean a esa mujer no correspondida. ¿Se imaginan cómo andaríamos hoy por el mundo no? “El que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio”, dicen que decía mientras tocaba el tema del divorcio el salvador de la humanidad.
Un impronta de buena hermandad entre la “civilización” es su afirmación: “amen a sus enemigos”. Aquí se asemeja a la filosofía oriental, no a la occidental y cristiana, que promueve el respeto profundo por el enemigo. Algunos pueblos de oriente. No todos. Lo muestra muy bien la película El Último Samurai que esa es una enseñanza valedera  quien en este momento está llevando a cabo una guerra sangrienta contra su enemigo de moda: Medio Oriente. Sadam ahorcado y toda la troupe talibán que no olvida así nomás. Gran desastre mundial se avizora.
Los pobres tienen que estar contentos porque su dicha esta en el cielo.  La gente muere desnutrida y muy lejos de la alegría.  Chicos con las costillas al aire es difícil que se rían de semejante situación. En nuestro país, la desnutrición que nos pegó fuerte en Tucumán.
Católicos, díganme. ¿Cómo hace para sonreír un pibe que muere de hambre? ¿No es sarcástico su discurso? ¿Cómo pretenden que un niño sonría si no tienen ni un pedazo de pan de cristo para llevar a la boca? ¿Por qué siempre se habla de luz eterna si lo que mejor hacen es ocultar los casos de abusos  sexual que cometen sus fieles? ¿Siguen siendo fieles? ¿Por qué torturan a sus mensajeros con el voto de la castidad? Lo blanco sobre negro. Lo negro sobre blanco. Hitler y Sadam Husein. El sol y la luna. El día y la noche. Eternas compulsas.
Contra el politeísmo, la religión católica ha sido intolerante hasta el más aberrante crimen. “No se puede servir a dios y al dinero”. Palo en la cabeza a los judíos que realizan un holocausto contra Palestina mientras hacen mucha plata.
la pregunta contradictoria que se responde a sí misma: “¿No vale más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? La vida se alimenta de la comida. El cuerpo, para que se protege, se viste con ropa. Estas patéticas aclaraciones parecen que se le está explicando a un niño que recién sale a la vida y se cuestiona todo. Pero vale la pena aclararlo para acordarse en medio de las confusiones diarias acerca de las prioridades del hombre.

11152 visitas al 20 de marzo de 2017