lunes, 18 de noviembre de 2013

Sueño Cumplido


Oscar Rossello presentó su disco en el Teatro el domingo pasado*Alrededor de trescientas personas disfrutaron de un show pocas veces visto* Cámaras grúas y dos cámaras arriba del escenario para la filmación de un DVD*Invitados de lujo y un Rossello emocionado

Veladores rodeaban el escenario donde estaban apostados los músicos de la Rossello ´s Band, como le dicen sus amigos al conjunto de Oscar Rossello. Un teatro vacío, la prueba de sonido duradera. Y un Oscar parado frente al micrófono dando indicaciones. Relajado. Con una remera negra de uno de sus grupos de rock favoritos: Queen.

Camarines plagado de bebidas. Muchos amigos de Oscar. Algunos tocaban con el esa noche. Otros, meros espectadores. Tratando de no irrumpir ese momento único que lo brinda los momentos antes de salir al ruedo y transpirar. Y temblar al primer acorde. Sobreabundancia de bromas en el instante de maquillarse y declaraciones de emociones en un contexto de alegría consistente en acompañar a una gran persona que hace 28 años quería cumplir este sueño. Se daba esa fecha. 17 de noviembre. Y ya eran las 20.30. Hora indicada para que ya estén saliendo al escenario. Pero ese instante era único. Era tan eterno que el horario se esfumó. El tiempo no existió más . Los relojes claudicaron. Y ya estaba todo permitido. Porque empezó el sueño. Y en los sueños las coherencias lógicas de los horarios desaparecen.

Oscar estaba en cuero. Como le gusta andar a él por la vida. Con un pantalón blanco y a punto de maquillarse. -Oscar ¿cómo te sentís?- Es difícil hablar en serio con él.-Y me contesta: Decepción. –y larga la carcajada.-¿Por qué?- No. Porque el estado de salud que tengo no es bueno.- Y ahí frena.- No . La verdad: mucha adrenalina.- Y vuelve: con los muchachos estuvimos practicando toda la semana y vamos a salir a ganar. Nosotros sabemos que un empate nos va a venir bien y …jajaja. Mucha adrenalina. Como que querés que el otro se entere lo que estás haciendo. Que haya conexión con el público.
alrededor de 300 personas coparon el clima
 

Jesús López, alias el Kechu, es uno de los percusionistas de Oscar. Vestía unos exóticos pantalones naranjas y una camisa a cuadros. Aún no se había maquillado y ante su manifestada resistencia, lo obligaron a hacerlo. Kechu:-¿qué se siente en este momento?- Adrenalina.- ¿Pero vos lo escuchaste a Oscar y copiaste? ¿Repiten todos el mismo cassette?¿Que más?.- Ganas de salir ya a tocar.

Augusto “Willy” Salamona, oriundo de Buenos Aires, manifestó “mucha emoción. Yo vengo de Buenos Aires, invitado especialmente por Oscar Rossello. -¿Vos grabaste con ellos?-Yo grabé un tema con ellos. Con una mano porque estaba quebrado. Grabé un valsecito. Además voy a tocar un candombe , una chacarera, una zamba. Sin carnaval , Por si Regresas y otros.

Maxi Rodríguez, el baterista, mientras se estaba maquillando hizo las declaraciones con la nariz rota. A raíz de un accidente que tuvo días atrás.Contaba a El Nuevo Cronista que “…me duele mucho la nariz. Si me tocan me duele. Pero está todo liso. Ahora se nos vino la hora. Pero estamos para tocar. -¿Qué expectativas tenés del show?- Va rompe´…jaja. Lo que ya rompió es mi nariz. No. va a estar muy bueno. Miralo de abajo, loco.

Esteban Chiapussi, la guitarra rítmica de Oscar, es uno de los que “más se toma en serio la cosa. El no se ríe nunca…” Así lo presentó arriba del escenario, cuando nombraba a todos los músicos que lo acompañaban. Antes de subir al escenario, esto nos decía: “…la verdad que siento alegría. Con mucha ansiedad por lo que pase. Porque se laburó un montón para esto. Porque la puesta es grande. Contento de tocar con un grande. Y esperando hacer las cosas bien dentro de lo que me toca. Y contento por lo que estamos viviendo…”

Una vez arriba del escenario, el grupo contaba con gran tecnología en la filmación del evento. Dos cámaras permanentes arriba del escenario y una grúa con una cámara filmaba en hd lo que ocurría arriba y abajo del escenario. Un público que colmó la sala de abajo del teatro. Se vendieron alrededor de 300 entradas. Autoridades municipales se hicieron presente. Oscar no dejó de agradecer a Gerardo Caballero.

Oscar agradeció a su familia (a quienes dedicó Sin Carnaval) y a sus amigos por el esfuerzo realizado para lograr esa fecha. Recordó a su grupo folklórico Estirpe Mercedina, con quienes compartió 15 años y a quienes pidió un fuerte aplauso. Es un grupo que fue censurado y que hoy vuelve a tocar en cualquier lado. Muy emocionado, evocó el sueño que se hizo realidad en ese momento: “…quiero agradecer a esta gente que tengo acá atrás (sus músicos). Para mí esto es muy importante porque es un poco mostrarnos. Y decirles que tengo ganas de salir a representar a Mercedes. Sobre todo yo. Y de contarle al país que en Mercedes hay muy buenos músicos. Como todos los que están acá…”.
 

“Quiero pedirles un fuerte aplauso a Iván Moleres en el bajo. Venite para el folklore, Iván”, le dijo Oscar al bajista de las cuerdas verdes que toca en D-keruza, una banda que estará presentando próximamente su disco.

Damián Tessore , además de haber sido el técnico de grabación, fue el artífice del tema Canto, que da nombre al disco de Oscar. Y acompañó con una Fender y algunos arreglitos electrónicos en los temas.  También estuvo presente la voz y la panza de siete meses de Julieta Umezawa en los coros (ex Emma, de Jekyll and Hyde). 

Asimismo, el show contó con el acompañamiento honorífico de tres integrantes del Cuarteto de Guitarra de Buenos Aires y con el autor de un tema del disco, Gustavo Ecclesia, con quien hizo Huella Gringa.

Un sueño cumplido. Otro disco en las calles de la ciudad. Y el crescendo de la música popular mercedina. El puntapié del futuro apoyo por parte de las autoridades de gente que puede representar a Mercedes, con mucha calidad y talento.    

 


 

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