viernes, 23 de noviembre de 2012

derecho incivilizado


Un mal día de insomnio de madrugada decidí volcar sobre un papel que el Derecho Civil parece ser que consiste en sacarle guita a la gente. Que cuanta más plata le sacás mejor sos como abogado defensor de alguien que quizás no tenga motivos para ponerse en conflicto con la otra parte. Pero no importa. El derecho civil, mediante la fuerza coercitiva de Estado, te impone conflictos alimentados desde los  medios de comunicación masiva en ejercicio de su industria cultural. Hay que pelearse es el mensaje. Quien te rodea es tu enemigo, sea quien sea. Porque ese te quiere pisotear a vos que valés oro. Todos te quieren cagar, todos te quieren pisotear. Nos animalizan comparándonos con la ley de la selva o la ley del gallinero. Y ellos, los abogados, que son tantos, vienen a salvarte a vos que no entendés nada de técnica jurídica. De esa ley que la ley misma presume conocida por todos.

Es el problema por todos conocidos. El estado regula  las relaciones interpersonales y juega de árbitro en un juego cuyas reglas son ajenas a las personas en conflicto.

Parece ser que la gente necesita de alguien que esté vigilando constantemente (Estado) porque no confían en sí mismas y no quieren concientizarse de que éste es la máxima expresión de dominio de una clase sobre otra que no ostenta el poderío económico de la primera.

Sin embargo, y a pesar de ello, el derecho civil sirve de generador y remedio de los conflictos funcionales en toda sociedad que se precie de capitalista.
 

11152 visitas al 20 de marzo de 2017