martes, 4 de octubre de 2011

MORENO, PARTIDO DE SAAVEDRA

Es insoslayable analizar la actuación de Mariano Moreno en la historia argentina. Un tipo que enfrentaba mayorías. Un revolucionario que buscaba en las ideas de Rousseau, las aplicaciones mismas en estas tierras tan distintas a esas ideas. Un pueblo que no entendía su fuego interno. Su pragmatismo político lo enfrentaba a un statu quo que se dejaba llevar por absurdas políticas de colonialismo puro con España.
Era abogado. Fundó la Gazeta de Buenos Aires el 7 de junio de 1810 , imprimiendo la impronta de tal fecha para recordar el día del periodista, gracias a la tinta roja de este escritor . cada escrito dejaba un hilo de sangre emanado de una clase poderosa que lo terminó asesinando en Alta Mar. Una muerte programada.
Tenía una particular sensibilidad social. Más con la cuestión aborigen. Combate con vehemencia las famosas leyes de Indias que permitían la explotación de los indios para enriquecer las arcas del Rey de España. Cuando se va a estudiar a Perú ve en carne propia cómo son explotados los aborígenes .
Tenía una importante inquietud con la lectura de libros, a los que dedicaba horas de sueño para recorrerlos. Vivía como pensaba. Lo mando matar el poder de turno. Cornelio Saavedra lo mandó a una expedición en Alta Mar. Ni bien termina de consumir el vaso de agua que había pedido porque estaba enfermo en un catre, se empieza a descomponer como si fuese la última vez. Y fue la última.
Irónicamente, lo envolvieron en una bandera de Gran Bretaña y lo arrojaron al mar. Para que nunca se sepa de qué había muerto.
Suena la puerta de la casa de Guadalupe Cuenca (el amor de su vida a quien había secuestrado de su casa cuando ésta apenas tenía 14 años ). Cuando atiende no había nadie. Mira el piso y allí había una caja negra. La levanta , la abre y en ella estaban todos los elementos de la época que representaban el luto. Con una nota que incitaba a utilizarlos porque los iba a necesitar.
Paradójicamente, dos días después Mariano Moreno muere en Alta Mar. Asesinado. Algunos historiadores niegan las causas de la muerte de Moreno. Quizá coincidían con las ideas de Saavedra de seguir jurándole fidelidad secreta al imperio español.
Paradójicamente, mensajes mafiosos, historia argentina. Mártires silenciados cuando han querido enfrentar al poder. Moreno hoy es una ciudad que queda a 50 kilómetros de Buenos Aires donde hay un alto índice de delitos.  Ahora, Saavedra es un paquete barrio porteño donde podemos salir a hacer las compras sin cruzarnos con ningún revoltoso. Ironías del destino. Historia argentina. Más claro, echale agua para apagar tanto fuego, como bien dijo el discurso de Saavedra al dar el discurso conmemorativo de su compatriota. Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego.


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