domingo, 6 de marzo de 2011

DE LO POSIBLE SE SABE DEMASIADO

Parece ser que algunas personas se empeñan en creer en algo parecido a la llamada “quiromancia”. ¿Qué es eso? Según el diccionario Larousse, que ya tiene sus años, es “la adivinación por las rayas de la mano” ¡Ah , la mierda!, dicen algunos.
Sin ir más lejos, Oscar Wilde cuenta en “El crimen de Lord Arthur Savile” que asesinan a un quiromántico. Pero esa es otra historia. O no.
El tipo, protagonista, estaba enamoradode una mujer que pudo darle “lo mejor que una mujer puede darle a un hombre: admiración, ternura y amor”.
Eso me sorprendió. Aún terminó diciendo que “el amor no murió al enfrentarse con la realidad”, lo cual me sorprendió aún más.
Hoy en día la fragilidad de los vínculos humanoshacen que las parejas sean efímeros encuentros de dos pedazos de carne que se penetran unos a otros sin importar lo que siente el uno por el otro.
Qué lástima que sorprenda una cosa así. Ojalá fuese la confirmación de que todavía exista admiración, ternura y amor en las parejas. Que la realidad no avasalle con esta cuasi-utopía. Y que la utopía sea la realidad. O por lo menos que se convierta en ella. Y que la realidad se convierta en utopía. Que bueno sería. Una realidad nunca alcanzada por la misma realidad y a la vez plena de amor. ¿Complicado no?
No tanto. Según José Saramago, “el hombre es un ser inteligente, sin duda, pero no tanto como sería deseable”. Yo creo que el hombre es cómodo. Y creo que tiene un potencial enorme para vivir mil veces mejor de lo que lo hacemos cotidianamente. Pero bueno, pero tiene que dejar de sentirse atraido por ese ombligo que lo hace ensimismarse. Esa fuerza brutal que se llama individualismo, egoísmo y tantas otras definiciones que deberían configurar un delito, según algunos filósofos.
Siempre habría, en este sentido, una muerte por morir, porque la muerte nos tendría terror a nosotros y no al revés. Habría una causa que le daría sentido a nuestras vidas y una vida llena de causas por las que luchar. Se vería la utilidad del cumplimiento y la recompensa a las buenas intenciones, sin miramientos de resultados.
Pero bueno, esto es lo que hay sin repetir y sin soplar. Que da en cada uno ser realistas pidiendo lo imposible. “Porque de lo posible se sabe demasiado”, dijo un cantautor cubano.

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