jueves, 27 de enero de 2011

MATE A KELSEN CON LAGUNAS JURIDICAS QUE CONVERTI EN OCEANOS

-¡Ay  Kelsen, querido! -Esa fue una exclamación al terminar de leer a este teórico del derecho. Y continué:-¡si para vos la felicidad sólo pasa por lo que es la justicia, qué acotada es tu felicidad! El amigo Kelsen dijo: “justicia es felicidad social”, cuando la justicia es creada por gente feliz destinada a infelices que padecen esas injusticias que de las falencias de la “feliz justicia” emanan. Qué trabalenguas la puta madre. Todo por leer a kelsen. Y bueno: el derecho fue creado para que la gente no entienda la ley que se “presume conocida por todos, paradójicamente”.
Vale mencionar que Hans Kelsen es un autor que se da en los cursillos de abogacía cual si fuese la biblia de la filosofía del derecho.
Ahora bien, con el correr de los tiempos atropellados, uno se va preguntando cosas. ¿ por qué el derecho natural o el iusnaturalismo intenta ser universal pero sin abarcar al ateo? ¿ por qué tiene que haber una ley a imagen y semejanza de un ente abstracto que nunca está a la hora de satisfacer las necesidades básicas de un ser humano? ¿ será un engaño más? La ley natural. Nada más contradictorio que decir ley natural. No existe la ley natural cuando hablamos de leyes que gobiernan el accionar del hombre. Igualmente , la supuesta ley natural intenta acabar con las múltiples interpretaciones que se le da a la ley.
Para subsistir se aferra a la naturaleza, ¿creada por dios?; ¿y el ateo? ¿queda afuera de toda legislación?. Corre con ventaja el hijuepu. Ja, me voy a hacer ateo así la ley no me ampara y puedo hacer lo que se me antoja. Mato a alguien y no voy preso. Pero carezco de derechos también. ¿y el ateo?
¿el capitalismo es sostenible? ¿para quién? ¿el corralito no suprimió la propiedad privada?
¿Lo contrario a la naturaleza que es? Supongamos que es la muerte por no poder alimentarse. La naturaleza nos brinda la posibilidad de poder subsistir; el capitalismo nos la quita. Es capitalismo es injusto. Esto no es una pregunta. No me olvide de poner el signo de interrogación.
Tanto los totalitarismos fascistas como las dictaduras militares en Latinoamérica creyeron poder “ordenar” la sociedad con métodos coactivos que ellos creían “naturales, de moral cristiana”.
Querían “regular las relaciones entre los hombres por medio de medidas autoritarias de coacción”, como cree Kelsen que “a nadie se le ocurriría”. Si, mi amigo kelsen, todavía existen los dinosaurios que dicen ser “hombres de la patria”. Tienen apellidos también: Hitler, Mussolini, Franco, Videla, Massera, Agosti, Onganía, Aramburu y muchos más…
“Justicia es legalidad”, dijo Kelsen. También existe la legalidad injusta, mi amigo. Y le sirvo un chopp de birra al amigo kelsen que es austríaco y debe chupar cerveza que da calambre.
Le pregunto en secreto: ¿la objetividad existe? Si son los sujetos los que hablan sobre un tema determinado. Si somos los hombres los que juzgamos desde la más íntima entraña. Si fueron hombres los que inventaron las leyes que se aplican según los intereses coyunturales. Si el derecho es un producto social indiscutiblemente humano, ¿Dónde está la objetividad de un ser humano? ¿por qué el ser humano se tiene que adaptar a un sistema de leyes y no el sistema de leyes al ser humano? Cuando una teoría no encaja con una realidad, no hay nada más absurdo que insistir con la idea de aplicarla. La teoría , ¿no debería ser producto de la praxis misma? Una última pregunta: entonces ¿por qué elegimos adoptar leyes que no tienen nada que ver con nuestra cultura?
Cuando dejé de mirar al cielo lo miro a kelsen. Ya se había dormido. Pensé  : pobre, no lo quise ahogar con tantas lagunas jurídicas. Las lagunas se convirtieron en océanos. Kelsen se ahogó y me di cuenta de que lo había matado. Yo me fui en un cachito de madera que quedó flotando en medio del océano que generaron mis dudas. Fui en busca de otros horizontes por explorar.

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