miércoles, 19 de octubre de 2011

LA MIERDA PASA, EL TIEMPO TAMBIEN

La mierda pasa. Libros que no llenan pero que se siguen hasta el final en busca de algo que no está ahí, precisamente. Ciudades que cuyos habitantes reniegan de la sociedad de mierda en la que viven porque se valora más un 0 km que la vida en sí y para sí. Parejas que se maltratan y que continúan juntas por temor al qué dirán o por comodidad económica. Falta de huevos para decidir y decidirse. Celos que enferman y enfermos celosos. Desilusiones. Maltratos. Falta de amor propio y su exceso en forma de Narciso. Malestar. Culpas por breves escapes de felicidad creyendo que existe, como Dios. La culpa como excelente para hacerle creer a un tipo que su existencia tiene un precio caro, generándole miedos, angustias, tristezas, incoherencias y así poder manipularlo mejor. Modelarlo para adecuarlo.
Pero también está la conciencia. La defensa al que no puede. Encontrar el sentido a la existencia y no su precio imbécil. Brincando del lugar del látigo. Valiendo. Sin tanto cuidado y con más respeto a esto. Sin miedo, respeto. Sin perder lo lindo de lo intenso, sentimiento y poesía del punto dulce y picante de la vida,  la frescura. Brincar de la paralisis. Ayuda.
Gritar, protestar, rebelar. No… malas palabras no. Caras de perro cual gran jauría. Todos mordiéndose la oreja por un pedazo de pan. Más hijo de puta más respeto de los hijos de puta. Tristemente  contentos. Contentos simuladores. Cabezas frescas. Gatas floras. Puteadas y argentinas.
Malestar, bienvenido al mundo. Advenimientos inesperados que revolucionan una vida. Lo único que revierte cualquier malestar. Jaque mate a la amargura que una criatura se encargó de endulzar. Revoluciones que no están en los libros. Luz en el rincón más infinito de la caverna. Algo pasa. Algo cambia. Todo cambia. La razón de ver el mundo al revés tiene su gratificación también. Que está al derecho y qué al revés en definitiva. Podredumbre, ira, tristeza se hacen torbellino que arrasa todo lo que se presenta como obstáculo . cansado, pero  contento.-   

martes, 4 de octubre de 2011

MORENO, PARTIDO DE SAAVEDRA

Es insoslayable analizar la actuación de Mariano Moreno en la historia argentina. Un tipo que enfrentaba mayorías. Un revolucionario que buscaba en las ideas de Rousseau, las aplicaciones mismas en estas tierras tan distintas a esas ideas. Un pueblo que no entendía su fuego interno. Su pragmatismo político lo enfrentaba a un statu quo que se dejaba llevar por absurdas políticas de colonialismo puro con España.
Era abogado. Fundó la Gazeta de Buenos Aires el 7 de junio de 1810 , imprimiendo la impronta de tal fecha para recordar el día del periodista, gracias a la tinta roja de este escritor . cada escrito dejaba un hilo de sangre emanado de una clase poderosa que lo terminó asesinando en Alta Mar. Una muerte programada.
Tenía una particular sensibilidad social. Más con la cuestión aborigen. Combate con vehemencia las famosas leyes de Indias que permitían la explotación de los indios para enriquecer las arcas del Rey de España. Cuando se va a estudiar a Perú ve en carne propia cómo son explotados los aborígenes .
Tenía una importante inquietud con la lectura de libros, a los que dedicaba horas de sueño para recorrerlos. Vivía como pensaba. Lo mando matar el poder de turno. Cornelio Saavedra lo mandó a una expedición en Alta Mar. Ni bien termina de consumir el vaso de agua que había pedido porque estaba enfermo en un catre, se empieza a descomponer como si fuese la última vez. Y fue la última.
Irónicamente, lo envolvieron en una bandera de Gran Bretaña y lo arrojaron al mar. Para que nunca se sepa de qué había muerto.
Suena la puerta de la casa de Guadalupe Cuenca (el amor de su vida a quien había secuestrado de su casa cuando ésta apenas tenía 14 años ). Cuando atiende no había nadie. Mira el piso y allí había una caja negra. La levanta , la abre y en ella estaban todos los elementos de la época que representaban el luto. Con una nota que incitaba a utilizarlos porque los iba a necesitar.
Paradójicamente, dos días después Mariano Moreno muere en Alta Mar. Asesinado. Algunos historiadores niegan las causas de la muerte de Moreno. Quizá coincidían con las ideas de Saavedra de seguir jurándole fidelidad secreta al imperio español.
Paradójicamente, mensajes mafiosos, historia argentina. Mártires silenciados cuando han querido enfrentar al poder. Moreno hoy es una ciudad que queda a 50 kilómetros de Buenos Aires donde hay un alto índice de delitos.  Ahora, Saavedra es un paquete barrio porteño donde podemos salir a hacer las compras sin cruzarnos con ningún revoltoso. Ironías del destino. Historia argentina. Más claro, echale agua para apagar tanto fuego, como bien dijo el discurso de Saavedra al dar el discurso conmemorativo de su compatriota. Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego.


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