miércoles, 30 de marzo de 2011

UN VIERNES DE ESKARAMUZA EN LA CIUDAD

Henos aquí a la vera de la orilla de la mesa con el fin de esbozar algún escrito que deje marcada a fuego el paso de una vida por el mundo. Algún día alguien leerá estas líneas y se preguntará qué le pasará a este chico. Por qué está tan loco. Qué le habrá pasado por la cabeza para escribir tantas burradas. Por la cabeza no sé . Pero por las venas corre sangre. Esa que te hace sentir la cachetada del tipo de al lado en tu mejilla. Esa sangre que no se banca injusticias. Esa misma que me impulsa a escribir. Algún día decidí ser periodista. No escribo en ningún medio de papel.  El único medio de papel donde escribo es el cuaderno que tengo al lado mío y que la angustia me lleva a vomitar cada una de estas ideas, como dice Alejandro Lerner, “defender mi ideología, buena o mala, pero mía”. Se que algunas cosas que escribo incomodan. Disculpen los sensibles la honestidad brutal que orientan mis escritos. Es sólo un escupitajo de lo que pienso. Para darle forma y claridad a la realidad que me circunda día a día. Para aprender a valorar, tengo que digerir. Y esto me ayuda. Porque para contar cuentos color de rosa, lean a Grondona, a Mario Vargas Llosa, que nos cuentan que llueve mientras nos están meando.
Bueno, sin más preámbulos, voy a tratar de dar forma a una noche en que tocó una banda. Y si, dijo mi amigo crepito. Esta vida que un día me trajo al mundo sin preguntarme si quería jugar este partido me llevó esa noche a ver esa banda.
Pero gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la risa y el llanto, que nos hace renegar de nuestra existencia misma como condición humana, del hombre mismo, de sus locuras , tristezas, crueldades, miserias, sobre todo, aquí me pongo a escribir al coompás del ruido callejero. Esa calle que tanta vida regala por todas partes. Y tanta muerte también. Reglas de la realidad. No están escritas en ningún lado. Falta de políticas. Excesos de la misma. No se. Crueldad humana a falta de solidaridad, quizá. Tampoco se.
La verdad es que ayer me encontré con gente que valió la pena. Gente que no te pide que seas de una determinada manera. Que te vistas de tal o cual forma. Gente que simplemente quiere que sepas como sos. Con tus locuras, angustias, miedos, y todo lo atinente a un ser humano y de lo que carece un robot que sólo produce.
Con dignidad, los chicos de Campana presentaron un disco. Explota, se llama. Y explotó la ciudad. O por lo menos esa ínfima parte de la ciudad. Bajo una música que nació como signo de protesta. El ska, emparentado con tendencias políticas anarquistas y que Eskaramuza interpretó muy bien. Una percusión ciclotímica interesante dejaron más que satisfecho a un público mercedino que , aún careciente de ciertas muestras de expresión, no se opacó. Saltó, cantó, gritó y hasta rompió vasos. Pero no enquilombando, sino de la exaltación festiva. Los platos rotos los pagaron los amigos de Brujas.
Homónimo del lugar, el cantante, la bruja, dibujaba una voz aguda u bajo que no era tocado por una mano, sino que parecía que un arácnido se había apoderado de los dedos del muchacho que lo ejecutaba a una velocidad imperceptible.
En la guitarra, otro muchacho. El colo. Peinado a lo chipi barijo. De él emergía una viola que iba a destiempo, típico del ska, que dejó a un público estupefacto de emoción y a quienes hicieron extensible la gratuidad de demos y remeras de la banda.
La cuestión es que la diversión se hizo dueña del lugar y la gente estaba asaltada de una energía pocas veces vivida en una ciudad que lentamente está despertando hacia la cultura. Cual si se estuviera levantando de una enorme siesta santiagueña y se encuentra con que en la casa hay una inmensa fiesta.
Eskaramuza dejó una marca indeleble en la ciudad. Espero que la ciudad no le cierre las puertas a esta gente que nos deja con una satisfacción espiritual indomable.





martes, 29 de marzo de 2011

GRACIAS PEPITO, GRACIAS RAFA

Durante la vigilia del 23 de marzo de este año, un compañero de teatro leyó un poema , luego de la brillante actuación que tuvo conmigo. A pesar de las diferencias ideológicas que nos unen, quiero rendir homenaje a su apertura mental y agradecerle por haber pensado en mí en el momento en que decidió regalarselo a alguien. Gracias pepito. Al final la realidad se está convirtiendo en ficción y viceversa. Por la amistad entre Pablo y Rafa.
Acá se los dejo:
“Sale el soldado, sin harapos de la trinchera
Los aviones pasan de largo,
Vamos perdiendo.
Las cargas quedan en los cuarteles
Los barcos amarrados en el puerto.
La conciencia sale al pavimento
Los gritos vuelven a las gargantas
 Y los obreros a las fábricas
Y los estudiantes a los exámenes
Las madres giran en sentido antihorario
Las comisarías están vacías, las celdas sin internos.
La pelota sale del arco, los goles no son contados.
Los palotinos vuelven a sus Misas y a sus villas.
Los novios se reúnen en la esquina de siempre.
Uruguay se despobla de argentinos.
Las autopistas no tienen licitación
Los rieles tiemblan el acero.
La noche reparte estrellas en las reuniones de a tres.
Los científicos aterrizan en Ezeiza
Tucumán  es el Jardín de la República.
Los parques y las plazas renuevan el verano.
Las Madres. Las madres giran en sentido horario.
El tiempo. El tiempo es una anécdota viva.
Los obreros salen de sus fábricas.
Las fábricas, las fábricas destilan bruma.
Los estudiantes van a los barrios.
Los barrios, los barrios son libros abiertos de barro.
El olvida no se olvida de acordarse de que allí comienza el camino.” 24/03/2011
José Manuel Jaramillo Ortiz (u Ortiz Jaramillo, para los recién conocidos)


gracias pepito una vez más para que nunca más suceda. te mando un abrazo de proscenio

viernes, 25 de marzo de 2011

ESQUIROLES

Y nuevamente me decido a rellenar las páginas que hablan de lo que más hago: laburar.
Críticamente, el proceso de trabajo consiste elaboración sucinta de estructuras que permitan una mayor descongestión de trabajo. Esto es válido a los fines de trabajar más cualitativamente que cuantitativamente. Porque cuando se trabaje en serie, se piensa menos, que es lo que quiere lograr el sistema fordista y taylorista de producción. Que no se piense y que el trabajador se asemeje cada vez más a una máquina (no tiene necesidades fisiológicas, no piensa, no siente; simplemente, produce)
He aquí un ejemplo de la grosería que acabo de escribir. Pero más grosera fue la realidad con los trabajadores del supermercado Disco a quienes obligaron a usar pañales para no levantarse para ir al baño e interrumpir su trabajo. Cuánta inhumanidad cabe en algo tan inexorable y humano como el arte de las descargas del cuerpo. Tan natural en la anatomía humana. A lo mejor me olvidaba que un dueño de algún medio de producción no tenía ganas de cagar o mear, disculpando lo escatológico de la cuestión. Pero más escatológica es la existencia de la persona que quiere contradecir la naturaleza de un cuerpo humano.
A los hacedores de esta idea les propongo la utilización de pañales mientras burocratizan sus escritorios con cuentas plagadas de plusvalía explotadora. Que no se pueden levantar para ir al baño. ¿ qué tal si un día le decimos a los trabajadores de algún lugar que tienen la posibilidad de crear una norma que incumbe una directiva respecto de su jefe?
Se sabe que desde las jefaturas se generan conflictos entre los trabajadores a los fines maquiavélicos del divide y reinarás. Toda junta entre trabajadores es peligrosa a los fines patronales.
La cuestión radica en que se siguen juntando los trabajadores y cuando sale el tema de la jefatura y de críticas al patrón, siempre algún buche infiltrado que va y le cuenta todo al señor patrón a los fines de sus propios beneficios. El patrón toma cartas en el asunto y se pudre la momia. El esquirol termina beneficiándose con algún que otro privilegio y es el niño mimado de la patronal; lo que no hace consciente este imbécil es que a la hora de la reducción de personal, no hay buchón que valga ni patrón que se interese en peón alguno. Caen todos en la misma bolsa. Bajo coacciones, amenazas e infiltrados como el esquirol precedente, se inhibe todo atisbo de agrupación y organización de intereses entre los trabajadores para hacer valer los derechos frente al patrón.
Sin perjuicio de ello, se han logrado convenios colectivos de trabajo gracias a las luchas de los gremios que transan también con los patrones solapadamente, pero consiguen ciertos beneficios. El derecho protector del trabajador en el 14 bis de la Constitución es meramente operativo. O debería serlo.
He aquí la tremenda e histórica figura del chupaculos que abundan en todos los trabajos. Les brindo un hermoso repudio con este humilde esbozo. Para ellos, mi más estimado “váyanse a la concha de la lora”. Perdón la bocasucia, pero lo que sale de adentro es bien genuino. Más claro, échenle agua.


miércoles, 16 de marzo de 2011

REPRIMIR A LOS DESPOSEIDOS: PRIMER MANDAMIENTO TELEVISIVO

Hay todo un sinfín de Grandes Hermanos en busca de su presa: la clase desposeída.
La clase desposeída que busca romper a ese gigante insoslayable que busca controlar la clase desposeída, a la vera de cualquier precio. En este caso, mediante el derecho penal. Aumentando las penas blumberg (que nunca fue ingeniero) que oscilan como cotizaciones de mercado bursátil.
Un tribunal más que se enceguece en pos de la tan ansiada y nunca conseguida seguridad. Como si aumentando las penas se consiguiera frenar los conflictos sociales. Como si fuese tan fácil. Como si construyendo más cárceles, hay menos cantidad de delitos.
El índice de delitos no está relacionado per se con el derecho penal, en lo atienente a la búsqueda de soluciones. Las soluciones a la cantidad de delitos no pasa por el incremento de cárceles y tener encerrada y marginada a la clase social desposeída que no tiene nada que perder.
El sujeto que nace en una villa y delinque para sobrevivir no va a inhibirse de hacerlo porque el código penal diga 30 en vez de 20. El tipo tiene que seguir viviendo. Entonces, sigue afanando.
 A este panorama desolador se complementa el flagelo de la drogadicción. Y los bolsillos hinchados de los que la comercian a costa de la vida y de la muerte de los infelices que la consumen .Un tipo bajo sustancias estupefacientes no distingue la pena entre robar y matar. Violar y matar. Matar y afanar. Es todo un combo de delitos que el cerebro de una persona (ya devastado por la forma de vida ampliamente desconocida por quienes tienen la inmensa responsabilidad de juzgarlos), no distingue en absoluto.
Enceguecidos meten balas a la realidad que los acucia. Ese sujeto-objeto tan jodido que les viene a arrebatar su propia vida.
Es extremadamente difícil entender esto cuando el delito se lleva a un ser querido, cuando nos toca de cerca; pero una sociedad que da rienda suelta a sus más desesperadas pasiones negativas de venganza es peligrosa en términos de convivencia. La humanidad toda está plagada de estos sentimientos reaccionarios son ellos los que contradicen todo atisbo de construcción social de una comunidad.


Los medios tienen un papel asignado en todo este circo sistemático. Coadyuvan a crear ese pequeño enano fascista y miedoso. El famoso pequeño burgués con miedo. Miedo a perder  su propiedad privada. Cuando el hombre tiene miedo de que le quiten sus bienes quiere más seguridad. Y apoya todo asomo de represión a los desposeídos.   

martes, 15 de marzo de 2011

DIALECTICA DEL SI-NO

Lo bueno de la negación. Una vuelta hice un escrito que se llamaba Las virtudes de la negación. Todo lo que gana uno negando. Todo lo que pierde, también. Un escrito muy hegeliano, sin querer tirarme rosas que adornen un imaginable pedestal. Sin perjuicio de mi ignorancia acerca del autor.
La bondad de decir simplemente “no”. Uno se siente más aliviado. El sí es inmediatamente bonito, pero a largo plazo termina resultando pesado. Una cruz, dirían los filorreligiosos católicos. Por ende (todo es culpa de ende) no es feo, sacrificado. Quizá requiera de un esfuerzo extra, es antipático, malhumorado. Pero genera satisfacciones a largo plazo. El sí es simpático, generalmente acompañado de una sonrisa, hasta en la fisonomía de su pronunciamiento. Ahora todos los uilis que leen esto están practicando si decir sí conlleva una sonrisa. Sí, compruébenlon n n. Aveces esa sonrisa es falsa, conveniente, de salvación inmediata para el problema que se nos presentaría después.
La negación de la afirmación genera un conflicto. Hay dos cuestiones en pugna. Según Hegel, esta cuestión se supera en una síntesis conciliadora de las contradicciones; y bueno, Hegel, inentendible y todo (escribía con la pata el desgraciado) dio lugar a diversas corrientes filosóficas que generaron un antes y un después a lo largo de la historia.
La historia de las negaciones. Llevado al plano económico-político, cuando un pueblo le dice no a un gobierno. Desde la revolución francesa de 1789 hasta el día de hoy , toda la serie de revoluciones que se fueron gestando lentamente, las catástrofes, las muertes; los no generan todo tipo de conflictos contra un orden dado, un statu quo vigente. El orden del si. Ese aval de lo existente como natural, normal. Es natural y normal que haya gente que se muere de hambre. Aún habiendo recursos para que cada ser humano del mundo se alimente.
El no, por su parte, genera alteración, conflicto, duda, pone en cuestión y molesta al si. Porque le patea el tablero al si. Le provoca tensión a lo que el si con un esfuerzo sobrehumano pudo armar a duras penas y ante una situación y un marco teórico que lo construyó. Pero el no se interpone y le dice que eso ya es viejo, caduco, que ya no cuaja. Que hay que transformarlo. El no inspira transformación. El si conformismo.
La afirmación constante va dejando muchos no en el camino que un buen día quieren ser sí. El no transforma al sí, lo deconstruye y lo constituye en otra cosa. Esta cosa encuentra su otro no en instancias posteriores y ahí se construye y deconstruye la historia.
La reforma protestante le dijo que no a la Iglesia Católica y así reinó otro orden de cosas que no era ni la Iglesia ni la Reforma, o ambos dieron origen al inicio del gobierno del positivismo.
La revolución francesa del pueblo burgués dijo no a la monarquía absolutista del poder real y hubo otro orden de cosas. El proletariado que generó el sistema capitalista gestado en la revolución industrial le dijo no a los triunfadores de la revolución industrial y francesa, generando otro orden de cosas.
La negación generó violencia. Según Marx, la violencia es la partera de la historia. Las visrtudes de la negación no se ve en forma inmediata. Es inmediatamente incómoda. Se la ve en el trayecto de la historia. Es un mal trago.
Por último, muchas veces el sonriente sí viene con cara de payaso de Mc Donald’ s y esconde un sinfín de muertos en una cajita feliz.
p.d.: perdón a los filósofos, hegelianos sobre todo, y a los historiadores por este superficial análisis. Ellos lo van a explicar mucho mejor que yo. Es mi humilde análisis.

sábado, 12 de marzo de 2011

UN DÍA PERDIDO

Henos aquí a la espera de la búsqueda por el departamento. Una vez más nos vamos sin móvil. Cumpleaños mi viejo. Sin regalo aún para ofrecer al ser feriado. Un feriado que recuerda un avirgen, según la historia de una religión. La virgen María. ¿Virgen? Hay estudios que la cuestionan. Cuenta la historia oficial que la dejó embarazada el espíritu santo. Nada más ni nada menos que de Jesucristo. Muy lejos del espíritu que absolutizó Hegel. ¿Una santo que es espíritu? Un santo que no es Biasatti. ¿Qué raro, no? Una mujer que de un día a otro aparece embarazada en los confines más oscuros de la prehistoria. Contada hoy con histeria. Porque a cada pregunta o cuestionamientos acerca de estas verdades supuestamente intocables, quien te lo explica se pone nervioso en el afán de que no te des cuenta de quién sabe qué. Le falta apretar un botón que diga “alarma de pensamiento independiente”, como en los Simpson. ¿Por qué tanta oscuridad en un dios que se jacta de ser luz? Quizás no sea dios sino los sindicalistas que lo representan en la tierra y no en el cielo. Una mujer embarazada de un hijo que un día repartió panes y peces entre gente carenciada. Otra alarma: ¡Cristo era el primer comunista! ¡Con barba! Que buscaba además la igualdad entre los prójimos, detestaba a los comerciantes (hoy capitalistas) y era médico, como el che, que curaba a los leprosos. Cristo también, y con sólo tocarlos. Y eso que no existía Sprayette todavía. Tampoco estaba Alfonsín todavía que aseguraba de toda buena fe que con la democracia se come , se cura y se educa. No era Jesú, como dicen en la villa, lugar donde abunda mucha más fe que en el mismísimo vaticano. Tambien educaba. Predicaba un mensaje. De amor. Amar al prójimo como a ti mismo. Aquí el che acotaba ese amor al desvalido. Pero no hablaba de amor. Además de practicarlo, decía que había que endurecerse sin perder la ternura jamás. Pero detestaba la falacia del filohumanismo que se quedaba sin accionar.
Este era Jesús. Nacido de una mujer virgen. Hoy se conmemora su virginidad. María como virgen o la virgen maría, a secas. No sé. Hoy es el día de la Virgen. La virgen de todos los días. La virgen que le da nombre a la Ciudad de Mercedes, Luján, Lourdes, etc. O la ciudad que le da nombre a la virgen. ¿Por qué decimos que dios es Argentino? ¿ tendrá esos colores la virgen? ¿ o se lo pusimos nosotros en un acto de orgullo y grandeza?
En fin , aprovecho en el día de la virgen, saludar a todas las vírgenes que le hacen honor y aquellas mujeres que perdieron la virginidad y no se acuerdan donde la dejaron, también. Hoy se conmemora ese día tan perdido.  

viernes, 11 de marzo de 2011

espero equivocarme

Un escritor no piensa “¿qué puedo escribir?. Un escritor escribe. Escribe porque no dice. Escribe porque no habla. Escribe porque ve cosas que, de alguna forma u otra, calla. Escribe lo que no dice. No dice lo que escribe.
Es un tipo apocado, solitario. Si hay compañía es poca. No es tipo común y corriente que va con alegría a pagar sus cuentas al banco. Hablo en términos generales, claro. Siempre hay contradicciones, gracias a Alá. O al dios que sea.
Quizás por momentos es simpático. Pero es poco feliz. Porque lee mucho y sabe más de lo que debería saber un cerebrito funcional a un sistema.  O tiene una felicidad salpicada de momentos o momentos salpicados de felicidad, como granitos de papel picados con un punzón.
Un escritor lee. Lee mucho. Pero no estudia. Lee. Por el mero arte de saber. Que no es mero. No técnicamente cada detalle de lo que esta analizando. Aveces entra en detalles. Pero tiene una cultura general muy vasta. Una especie del que mucho abarca poco aprieta. Porque el escritor no tiene la cabeza muy amplia como para apretar. Es un tipo espontáneo, simple, sincero hasta la brutalidad, crítico (o debería serlo).
Uno de los escritores que me conmovió fue Martín Caparrós en su libro “Amor y anarquía” que contaba la vida de una adolescente incomprendida universalmente, símbolo de una rebelión visceral; gurisa de barrio norte que, al no cuajar en la sociedad voraz de consumo, armó las valijas y se fue a vivir a Italia. Libro absolutamente recomendable. Apasionante. Me lo recomendó el muchacho de la librería y la pegó.
El escritor es eso. Es un tipo que se mete en la piel de lo que analiza y te lo cuenta como si lo estuviera viviendo. No me vengan con la mentira de que el escritor debe ser imparcial y objetivo. Los objetivos los dejamos para los militares y lo imparcial a los jueces. Y ni siquiera. Porque ellos también son sujetos que emiten subjetividades, que sienten, piensan, se angustian, se cagan, se mean, sienten culpa, tienen brotes de rabia, y hasta cometen delitos. Son seres humanos. Básicamente, son hombres. Y no sólo básicamente, sino en su insoportable levedad de su ser, diría Kundera. Y un hombre tiene todos estos sentimientos encontrados.
En fin, el escritor también es un hombre que calla lo que escribe. Y escribe lo que calla.
Por eso la escritura está considerada como una de las artes catárticas y terapéuticos desde tiempos inmemoriales, como todo tipo de arte. Esa elevación del espíritu por sobre los cuerpos que está exenta de errores. Ese juego donde todo vale, o bale. Hasta lo más absurdo. Donde, como, dijo el calvo Cordera, uno disfruta de tropezar, donde la vida misma es una “composición toda corrida que destaca la equivocación y las mentiras”; y sigue el que “juega con la realidad es un suicida que dialoga con la pared toda la vida”.
Eso es un escritor. La vida en borrador. Vivir descalzo. Y si es posible en pelotas. “Deberíamos andar desnudos para sentirnos mejor”, canta La Vela Puerca.
Y bueno, ya que estoy escribiendo, allá voy. Espero equivocarme.

miércoles, 9 de marzo de 2011

EL MARXISMO DE PAPA NOEL EN UN DIA GRIS


Anochece en un domingo inmundo lleno de lluvia. Horrible situación para encontrar un escape a una vida rutinaria. Un día básicamente gris. Mirás la paleta del pintor y no te queda otra que pintar a todo el cuadro de gris. Como un a película en blanco y negro, como la película El hombre que nunca estuvo. Algún gracioso pensará en De La Rúa. No el hombre que nunca es tubo. No. Ese seguro que representa una persona apocada. Sin músculos y de color como el día de hoy: gris.
¿ por qué el gris representa la tristeza? ¿por qué la lluvia representa la tristeza y la melancolía? Sin caer en un manifiesto emo y a propósito de la tristeza, en un cuento llamado “enemigos” de Anton Chejov, decía que …recién lo acabo de buscar y no lo encontré. Se los debo. Lean a Chejov.
En fin, un día como el de hoy es necesario que pase rápido. Es fácil no encontrarle un sentido a la vida. Los domingos es el día que más eligen los suicidas para empezar a morir. Es el día en que el mundo se les viene abajo porque hacen consciente de la idiotez rutinaria de sus vidas. Los domingos el hombre se sensibiliza el triple. Hasta va a misa. Se hace consciente de su inutilidad en forma de engranaje de motor que mueve un inmenso colectivo social. La angustia existencial es afecta a los domingos. Ojo, se ha estudiado el tema. Oh si. Durkheim, con un análisis más complejo que este superficial análisis, divide al suicidio en tres posibles causas. Una de ellas es la ausencia de reglas: el suicidio anómico.
El ser humano se ve en una confusión caótica dentro de la sociedad; de una sociedad sin reglas, donde todo vale. Qué bárbaro, y con toda la legislación que hay acerca de toda estupidez legislable en la vida de unos idiotas que no se pueden poner de acuerdo en la más mínima cuestión, y necesitan de la industria del juicio, generando el circo del conflicto que factura millones en los medios de comunicación cuando se trata de famosos.
En fin, si el suicidio es acerca de la ausencia de reglas el hombre es más idiota aún. No quiero pecar de azotador de los hombres porque respeto mucho su esencia, pero estas cosas me desesperan como hombre mismo.
¡ qué mejor que no tener reglas que a uno le dicte lo que tiene que hacer y no hacer! O al revés. No hay peor fastidio que una regla te diga por dónde tenés que caminar.
Alguna antítesis me diría con razón, en este momento, que si no hay reglas reinaría la anarquía.
-ah, mirá vos. Che , y qué es la anarquía?
-es algo malo, de color rojo, como el comunismo, como el alerta incendio, que si te agarra no sabés lo que te pasa.
-¿ah, sí? ¿y qué te hace eso rojo?
-No sé, pero seguro que te mata a vos y a toda tu familia, a tu religión, tus buenas costumbres.
-¿en serio? ¡qué loco!
-sí, vos donde veas color rojo, barba y desprolijidá…corré y llamá a la cana. Eso sí…tené cuidado que no sea Nochebuena. No vaya a ser cosa que desaparezca Papá Noel y nos comamos una denuncia de Coca Cola.

martes, 8 de marzo de 2011

ESCRITO IMPRUDENTE CAMINO A LUJAN


Nos estamos por ir a Luján con Ye. Una ciudad donde reina la religión. Hay una de las iglesias más amplias de todo el catolicismo. Una ciudad donde culturalmente está en vigencia Luciano Pereyra. Una ciudad muy católica donde la virgen de Luxan poco ( o en nada) coincide con la adolescencia acelerada de un sinfín de jóvenes sin un rumbo fijo. “Gente macanuda la de Luján”, dicen muchas personas que suelen ir. Sin embargo, el índice de delitos es bastante elevado.
Qué barbaro: siempre está presente un poder abusivo. No me refiero sólo a la Iglesia, sino a cualquier especie coactiva sobre el ser humano. Se genera todo lo contrario de lo que se dice que se quiere generar. ¿Complicado no? Sí, a propósito. Como la interpretación de las leyes o de un resumen de la cuenta del banco. Difícil, para que la gente común no la entienda y así poder manipularla mejor. ¿Ahora se dan cuenta del poder de la educación? ¿de la sabiduría de un pueblo? Es difícil, casi imposible, engañar a un pueblo culto. Pero a ellos no les conviene que pensemos como pueblo, sino como individuos aislados que sientan que el de al lado me quiere cagar. Esa sensación de inseguridad exacerbada por los medios de comunicación funcionales a esta idea de disgregación social. Ni que hablar de los entretenimientos de la industria cultural, que vislumbraron Horkheimer, Adorno, Marcuse, en la Escuela de Frankfurt.
Con este humilde manifiesto que nació de un viaje a Luján no quiero decir que Luján es un lugar vomitivo. Tanto a las ciudades como a cada situación geográfica , la construye su gente y lo que ésta permita que el poder que los representa, haga de esa ciudad lo que haga.  Estoy muy lejos de generar ese prejuicio típico de cada poder abusador, verbigracia de que “todo pecador debe sufrir” y habría que arrojarlos al mar con una piedra atada en el pie, como declaró un representante de esta entidad religiosa. Estoy muy lejos de ese cinismo fundamentalista que lo único que construye es más violencia bajo la éjida de un Cristo que lo que menos quería generar era violencia.
En fin , voy para allá. Desde una ciudad gestadora de un dictador, como lo fue Videla, a otra ciudad que da lugar a micros como la línea 57 (Atlántida, para los amigos, que significa “continente hipotético que los antiguos suponen que existió en el Atlántico y desapareció a causa de un cataclismo), cuyo accionista número uno es la iglesia y la arquidiócesis Luján-Mercedes.
Sí, esto sabrá explicar el pésimo servicio de esta línea de colectivo, a lo mejor  porque creerán que nos toca sufrir en los viajes terrestres para ganarnos el cielo. ¿Pondrán aviones para ganarnos el cielo más rápido? ¿Helicópteros quizás?
Me voy a Luján y pienso todo esto. ¿Qué idiota no? Me voy por un acuestión familiar insoslayable. La gente de allá siempre nos recibe bien. Son macanudos. Com miserias, como todos. Como yo. Como vos. Como aquél.
Espero disfrutar de una velada amena. Baile, chupi, morfi. Pero bueno, espero que no caigamos en conversaciones absurdas que no ponen de acuerdo a nadie. Engaños evasivos de angustias humanas volcadas en la fe, como en la tv, el fútbol, y toda especie de distracción de una realidad que por momentos pretende ser muy heavy. Tener que insertarse en un sistema infrahumano para sobrevivir. Escapar a la gente que te quiere morfar para ganarse un centímetro más en su ahorro codicioso de amor. Una locura. Un sueño que se le ocurrió a alguien y que hoy nos abandonó. Los niestzcheanos dirán que fue dios. Y vuelvo a mencionar a Saramago cuando dice que el hombre es un ser inteligente, sin duda, pero no tanto como sería deseable. Y yo agrego que la cuota que le falta es para romper las cadenas y liberarse de las miseria más mísera. Ejemplos en la historia hay de sobra, historias de revoluciones que hicieron furor, de hombres que lucharon para que otros hombres de su misma especie encuentren ese grito tan sano que se llama “Libertad”, pero la real, la que toma forma de libertinaje, según la Bersuit. Seamos conscientes de nuestra igualdad como hombres dignos y recién ahí vamos a ser realmente libres e iguales.

Me voy a Luján. Pero no en el 57. Gracias a dios.

domingo, 6 de marzo de 2011

DE LO POSIBLE SE SABE DEMASIADO

Parece ser que algunas personas se empeñan en creer en algo parecido a la llamada “quiromancia”. ¿Qué es eso? Según el diccionario Larousse, que ya tiene sus años, es “la adivinación por las rayas de la mano” ¡Ah , la mierda!, dicen algunos.
Sin ir más lejos, Oscar Wilde cuenta en “El crimen de Lord Arthur Savile” que asesinan a un quiromántico. Pero esa es otra historia. O no.
El tipo, protagonista, estaba enamoradode una mujer que pudo darle “lo mejor que una mujer puede darle a un hombre: admiración, ternura y amor”.
Eso me sorprendió. Aún terminó diciendo que “el amor no murió al enfrentarse con la realidad”, lo cual me sorprendió aún más.
Hoy en día la fragilidad de los vínculos humanoshacen que las parejas sean efímeros encuentros de dos pedazos de carne que se penetran unos a otros sin importar lo que siente el uno por el otro.
Qué lástima que sorprenda una cosa así. Ojalá fuese la confirmación de que todavía exista admiración, ternura y amor en las parejas. Que la realidad no avasalle con esta cuasi-utopía. Y que la utopía sea la realidad. O por lo menos que se convierta en ella. Y que la realidad se convierta en utopía. Que bueno sería. Una realidad nunca alcanzada por la misma realidad y a la vez plena de amor. ¿Complicado no?
No tanto. Según José Saramago, “el hombre es un ser inteligente, sin duda, pero no tanto como sería deseable”. Yo creo que el hombre es cómodo. Y creo que tiene un potencial enorme para vivir mil veces mejor de lo que lo hacemos cotidianamente. Pero bueno, pero tiene que dejar de sentirse atraido por ese ombligo que lo hace ensimismarse. Esa fuerza brutal que se llama individualismo, egoísmo y tantas otras definiciones que deberían configurar un delito, según algunos filósofos.
Siempre habría, en este sentido, una muerte por morir, porque la muerte nos tendría terror a nosotros y no al revés. Habría una causa que le daría sentido a nuestras vidas y una vida llena de causas por las que luchar. Se vería la utilidad del cumplimiento y la recompensa a las buenas intenciones, sin miramientos de resultados.
Pero bueno, esto es lo que hay sin repetir y sin soplar. Que da en cada uno ser realistas pidiendo lo imposible. “Porque de lo posible se sabe demasiado”, dijo un cantautor cubano.

jueves, 3 de marzo de 2011

HASTA DONDE DEBEMOS PRACTICAR LAS VERDADES

En Diez días que conmovieron al mundo, se transcribe cómo el autor fue plasmando ese dolor que sentía el pueblo . Ese dolor que fue transformado en pasión por terminar con las injusticias sociales de un zarismo que se perpetuaba en el poder. En el medio, un gobierno provisional de Kerensky que dejaba mucho que desear con lábiles reformas y seguía matando de hambre a un pueblo ya enfurecido y vinculado con los Soviets. Los Soviets pasaron a ser ese pueblo enfurecido. Campesinos, obreros, soldados, tal como se ve en el célebre film de Eisestein, El acorazado Potemkim.
Sin perjuicio de ello, se peleaba por un ideal, por el pueblo, que estaba unido en un conjunto por una causa común: la libertad, y más que ese tesoro tan preciado ( que termino siendo acotada) , por la igualdad. La toma del poder fue inminente en pos de este principio igualitario que laxamente nos rige en nuestro artículo 16 de una Constitución Nacional con la que se limpió el traste más de una vez.
Lo cierto es que estamos muy lejos de eso. Estamos muy lejos de conseguir dejar el sucio ombligo de uno mismo (parece estar con mucha mugre y vernos a nosotros en un conjunto de iguales. Con este humilde esbozo, estoy muy lejos de pintar de rojo a la bandera argentina. De eso ya se encargaron otras milicias de una manera patética. Es una pena. Sería todo mucho más genuino, más digno de vivir. Menos violencia, menos inseguridad, palabra utilizada por los medios de comunicación para sembrar el miedo. Ese miedo que gobierna y manipula.
Empezaría con la violencia. Los cambios suelen ser violentos para el ser humano que, según Gustavo Cordera, “si algo tiene que cambiar, todos cerramos los ojos. Y atravesando el miedo, esta la libertad… pero sólo lo que lastima, provoca un poder revolucionario…y atravesando infiernos, está la claridad…pero es de humanos negar, si algo tiene que cambiar, todos cerramos los ojos.”
Según Marx, “la violencia es la partera de la historia”. Después de todo el quilombo, vendría un estado de calma social. Es igual que cuandolas cosas se colman de una entidad tan pesada y tan pesada hasta que se liberan y llegan a la plenitud.
Acá ocurre algo similar. Un pueblo plagado de injusticias acumuladas estalla, hasta que logra cierta armonía momentánea; esa armonía vuelve a colmarse y estalla nuevamente. Pero para que no estalle hay diversos mecanismos de control. Distractores que hacen que el tipo se quede piola. El miedo es uno de ellos.
Hegel lo llamó dialéctica. Y Marx se basó en él para analizar críticamente la cuestión social desde la economía como base estructural que determina una superestructura política, jurídica, cultural e ideológica; y sí, era extremadamente completo este economista que además era periodista y que se lo puede estudiar desde todas las disciplinas que aborden al hombre.
La cuestión es que estos postulados fueron utilizados más tarde por la fuerza obrera que él denominaba fuerza de trabajo. Y dio origen a la revolución rusa entre otras cosas. Una rusia que se pasó a llamar Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y en el cordón oriental europeo como Rumania, Bulgaria, Yugoslavia, entre otros. Hoy se viven diversos atentados en Chechenia, en la misma Moscú y hay descontento generalizado en un país que fue una fusión de regiones que vivió muertes bajo el régimen zarista y bajo la dureza de Stalin.
En fin, en cada generalidad cabe una excepción. Y de repente esa excepción pasa a ser mayoría con lo cual se convierte en generalidad. Hasta dónde debemos practicar las verdades, canta Silvio Rodríguez, si alguien roba comida y después da la vida, ¿qué hacer?


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